La tecnología ha prolongado la neotenia (del griego *neo-*, ‘joven’, y
*teinein*, ‘extenderse’- es uno de los procesos de heterocronía que se
caracteriza por la conservación del estadio juvenil en el organismo adulto,
debido a un retardo pronunciado, en correlación con su ancestro u
organismos cercanamente emparentados)
Los humanos no queremos envejecer. Pero no debería incluirse en no querer
madurar, y ahora parece ser así. La misma actitud que vemos en los
adolescentes se ha prolongado a etapas muy avanzadas de los adultos.
No tiene nada de malo el sentido lúdico de las cosas. Al contrario, nos ayuda a sobrellevar la gran cantidad de responsabilidades que conlleva ser adulto. El problema viene después...
¿Hacia dónde va todo esto?
De la clásica vejez viendo las novelas, tejiendo o hablando por teléfono con otros ancianitos o parientes, vamos directo a la vejez más solitaria: la vejez-gadget. O tal vez, la app-vejez.
Donde los únicos acompañantes del ancianito serán los gadgets, aparatos y aplicaciones computacionales. Juegos en computadora, tableta, celular...
Donde todavía menos personas estarán cerca del ancianito, porque lo contactarán por Facebook, Twitter o alguna cosa similar.
El propio viejito no tendrá sentido de trascendencia... ¿Cuál es la huella que ha dejado? ¿Qué hizo en su vida para mejorar al mundo que le heredaron?
Neotenia... ¿eterna?
miércoles, 27 de agosto de 2014
jueves, 21 de agosto de 2014
La Mamila Corporativa y el "Corporate Rockstar"
La Mamila Corporativa y el "Corporate Rockstar"
Hace unos años tuve la oportunidad de dar capacitación a nivel corporativo, en la Ciudad de México.
Yo trabajaba para una empresa con presencia en todo el mundo y como instructor en una de sus sucursales más "nice" (Bosques de las Lomas), me tocaba ir a capacitar a empleados de "primer nivel" en los corporativos más exclusivos de la ciudad.
Henkel, Chrysler, Liverpool, IBM, CIE... y muchos otros del mismo estilo. Dábamos servicio a corporativos en la zona de Santa Fe, Interlomas y Polanco.
Conocí muchos tipos de "personajes" en aquellos días. Cabe mencionar que la capacitación no les costaba a ellos, sino a sus empresas. Y los capacitaban porque, la verdad, es deducible de impuestos.
No todo fue malo. Pero debo aceptar que mientras más alto el "nivel" del ejecutivo, más mamila y delicado se ponía. Me llegó a tocar esperar 55 minutos para que "el patrón" tomara 5 minutos de clase. La escalera se volvía más solitaria y cerca de la cima, en los lugares de honor, nos encontramos con un curiosísimo personaje: el "Corporate Rockstar".
El Corporate Rockstar.
No se confundan con el nombre. Puede ser hombre o mujer... o quimera. Para el caso, da lo mismo. Vamos definiendo al personaje en cuestión.
Pasaron los años y volví a mi ciudad favorita en el mundo, Morelia, Michoacán. Me desarrollé como facilitador, profesor y emprendedor. Para mi sorpresa, en esta hermosa ciudad colonial, también existen los "Corporate Rockstars".
Me pongo a pensar en eso y no puedo evitar que vengan a mi mente los verdaderos "gurús" del mundo de los negocios: Bill Gates, Robert Kiyosaki, Mark Zukerberg. Verdaderos millonarios que comenzaron desde abajo.
Se sabe que estos personajes atienden su propio teléfono, visten casuales la mayor parte del tiempo y se llevan "de tú" con todos sus colaboradores. Desde el conserje hasta el "Chief Financial Officer" de sus empresas. Eso es verdadera humildad. Una lección que no le vendría nada mal a los nuevos "Corporate Rockstars".
Recordemos que, si necesitan capacitación (y no la están pagando), es porque precisamente NO LO SABEN TODO. Y para ser alumno, al menos un buen alumno, se necesita humildad. Tal vez es por eso que se les dificulta tanto aprender.
Hace unos años tuve la oportunidad de dar capacitación a nivel corporativo, en la Ciudad de México.
Yo trabajaba para una empresa con presencia en todo el mundo y como instructor en una de sus sucursales más "nice" (Bosques de las Lomas), me tocaba ir a capacitar a empleados de "primer nivel" en los corporativos más exclusivos de la ciudad.
Henkel, Chrysler, Liverpool, IBM, CIE... y muchos otros del mismo estilo. Dábamos servicio a corporativos en la zona de Santa Fe, Interlomas y Polanco.
Conocí muchos tipos de "personajes" en aquellos días. Cabe mencionar que la capacitación no les costaba a ellos, sino a sus empresas. Y los capacitaban porque, la verdad, es deducible de impuestos.
No todo fue malo. Pero debo aceptar que mientras más alto el "nivel" del ejecutivo, más mamila y delicado se ponía. Me llegó a tocar esperar 55 minutos para que "el patrón" tomara 5 minutos de clase. La escalera se volvía más solitaria y cerca de la cima, en los lugares de honor, nos encontramos con un curiosísimo personaje: el "Corporate Rockstar".
El Corporate Rockstar.
No se confundan con el nombre. Puede ser hombre o mujer... o quimera. Para el caso, da lo mismo. Vamos definiendo al personaje en cuestión.
- Tiene "groupies", que pueden ser sus amigos en la calle o compañeros dentro de la misma empresa. Buscando su protección, cobijo, abrigo... o su puesto en el futuro.
- Tiene un o una "asistente", quien lo trata como si fuera, verdaderamente un Rock Star.
- Agua mineral francesa. Café colombiano o asiático. Kleenex de seda (esta me la inventé), nada es suficiente para nuestro ídolo.
- Se hace esperar en recepción como nadie. De hecho, hay personas que lo consideran un mito porque nunca lo han visto a la cara.
- Su tiempo vale su peso en oro. No se le puede hacer "perder" ni un minuto al omnipotente señor.
- Tiene un equipo de personas procurando que se le atienda correctamente, porque el tiempo de esas personas no es tan valioso como el suyo.
- Puede tomar cuatro o cinco veces para acceder a verlo, aunque se hayan tenido citas confirmadas de antemano.
- Chofer, oficina con aire acondicionado y el mejor equipo de cómputo: solo para Su Majestad.
Pasaron los años y volví a mi ciudad favorita en el mundo, Morelia, Michoacán. Me desarrollé como facilitador, profesor y emprendedor. Para mi sorpresa, en esta hermosa ciudad colonial, también existen los "Corporate Rockstars".
Me pongo a pensar en eso y no puedo evitar que vengan a mi mente los verdaderos "gurús" del mundo de los negocios: Bill Gates, Robert Kiyosaki, Mark Zukerberg. Verdaderos millonarios que comenzaron desde abajo.
Se sabe que estos personajes atienden su propio teléfono, visten casuales la mayor parte del tiempo y se llevan "de tú" con todos sus colaboradores. Desde el conserje hasta el "Chief Financial Officer" de sus empresas. Eso es verdadera humildad. Una lección que no le vendría nada mal a los nuevos "Corporate Rockstars".
Recordemos que, si necesitan capacitación (y no la están pagando), es porque precisamente NO LO SABEN TODO. Y para ser alumno, al menos un buen alumno, se necesita humildad. Tal vez es por eso que se les dificulta tanto aprender.
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