La respuesta eres tú.
Fácil es echarle la culpa al presidente. O al gobernador. O al presidente municipal. O francamente, a quien sea. Mientras no sea uno mismo, mejor. ¿Cierto?
Nos quejamos de las inundaciones en la ciudad pero, ¿cómo tratamos nuestra basura casera? ¿Hacemos composta? ¿O le dejamos esa responsabilidad de separar y de reciclar a los basureros y pepenadores? De ahí vienen las inundaciones locales.
Vienen también de la tala irraicional en los cerros y montañas circundantes a las ciudades. Pero nos encanta visitar restaurantes nuevos con "vista panorámica", sin recordar que se talaron miles de árboles para que "gocemos" de la dichosa vista...
¿Merecemos quejarnos de todas esas cosas? ¿O es momento de comenzar a hacernos responsables de nuestros actos y principalmente de nuestras omisiones?
¿No quieres narcotraficantes? Fácil: no consumas drogas, ni permitas que tu familia lo haga. No te lleves con drogadictos.
¿No quieres corrupción? Fácil: no des mordida, no sobornes, paga tus impuestos a tiempo.
¿No quieres prostitución o trata de blancas? Fácil: no visites prostíbulos, tugurios, "table-dance bars" ni sitios por el estilo.
Siempre, siempre: la respuesta está en ti. Es cosa de echarle un poquito de cráneo.
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