El que nada debe, nada tiene.
Así es como dice la frase popular, tan popular que da miedo.
El materialismo ha llegado para quedarse, y la gente se califica a sí misma por las cosas que posee, por el dinero que tiene en el banco o que genera frecuentemente.
Hay una especie de pingüinos que reúne piedritas para conseguir pareja. El macho con el montículo más grande de piedritas tiene derecho a aparearse con mayor número de hembras. Lo curioso, es que en los humanos no parece ser muy diferente, lamentablemente.
Es curioso el asunto de la autoestima. Nos queremos más o menos, en un reflejo automático de lo que "las demás personas piensan de nosotros", y llama la atención que, de hecho, nunca sabemos a ciencia cierta lo que los demás opinan de nuestra persona.
¿Qué auto tienes? ¿Dónde vives? ¿A dónde has viajado? ¿En qué escuela estudiaste? ¿Qué marca de ropa usas? ¿Qué celular tienes?
¿Realmente importa todo eso? No he preguntado si eres honesto, trabajador, disciplinado, honrado, buena persona, de sentimientos nobles... Eso francamente no parece importar en estos tiempos.
Lo que importa es la lana. O la lana que aparentas, aunque no la tengas. ("Lana" es "dinero", en el castellano que se usa en México).
Consumir, consumir, consumir.... y luego consumir un poco más. Ese es el sistema. Depende de cuánto puedes consumir y qué tan frecuentemente es lo que te da "status" en la sociedad actual.
El celular más novedoso. La computadora más poderosa. El auto más bonito y lujoso. Mientras más personas lo vean, mejor para tí. Hay que salir a la calle a consumir, de todo lo que se pueda y en la mayor cantidad y frecuencia posible: helados, refrescos, botanas, accesorios de moda, zapatos, boletos de cine, gasolina para el auto, discos compactos de música, juegos de video, y cuanta cosa se aparezca en nuestro camino.
Hay que aprovechar las ofertas, los "meses sin intereses", las "ventas nocturnas", los remates y todo lo que aparentemente esté "más barato de lo normal". Y, si por ahí se nos aparece un artículo verdaderamente exclusivo, y nos dan ganas, ¡pues a comprarlo se ha dicho!
La "clase media", que ahora es mucho más baja que otra cosa, se la vive endeudada. Todo su ingreso mensual está prácticamente comprometido con pagos de cosas que... ya ni se acuerdan cuándo compraron.
El "crédito" es el verdadero grillete y maldición de la clase media. Es un sistema creado por los poderosos para mantener a la clase media totalmente atorada y confundida. Distraída en sus deudas y sin posibilidad de capitalizarse.
Pocos clasemedieros "brincarán" a la clase "alta" (económicamente hablando). Los ricos no adquieren pasivos igual que los clasemedieros o la gente de clase baja. Los ricos han generado capital, y primero que nada invierten en negocios que les generen más recursos, negocios que no requieran de su presencia física.
Y cuando dichos negocios generan rendimientos, lo primero que hacen es: reinvertir en esos negocios o en negocios nuevos. Al final del ejercicio, un pequeño excedente es lo que se "gastan" en cosas superfluas.
El clasemediero depende de su trabajo (aunque tenga un negocio, si requiere de su presencia física, es un trabajo). Ese sueldo, salario o utilidades lo usa para pagar pasivos: gastos y más gastos. El pago de las tiendas departamentales, el mínimo de las tarjetas de crédito, las líneas bancarias de préstamos "a bajo interés anual", y cosas como renta/hipotéca, luz, gas, agua, teléfono fijo, teléfonos celulares y otros pagos mensuales de "aboneros" como zapatos por catálogo, perfumes, colchas, cobijas y cuanta cosa se pueda uno imaginar. Si le agregamos colegiaturas de la escuela, viajecitos cortos, comidas en la calle los fines de semana, botanas, snacks, cine, gasolina de los autos (mismos que seguramente siguen pagando), y otras cosas que "se antojen" durante el fin de semana.... ¡Viven endeudados toda su vida!
Todo esto para sentirse "nice", "in", o "en onda". No verse "tan jodidos" como "los pobres". Así pasarán décadas, y sus hijos repetirán la historia. Por eso, los clasemedieros no llegan nunca a ser de la "clase alta", cosa que siempre van a desear con todas sus fuerzas (no sé por qué), ser de la realeza, de "alcurnia".
Algunos "suertudos", lograrán acumular capital, pero si no se han preparado intelectualmente, sólo se convertirán en patanes con dinero. Como los narcotraficantes, los bodegueros de centrales de abastos, o los que tienen un puesto de quesadillas muy aclientado. Pero esa categoría es la que incluye la menor cantidad de personas.
La riqueza no es sinónimo de abundancia. Salud, cultura, educación, valores... son cosas ahora supeditadas a dinero. Puedes no tener nada, pero si aparentas tener dinero, "ya la hiciste", "tienes lana". En el caso inverso, te dirán que eres un pobre "jodido" y que toda tu cultura y tus valores no sirven para nada, si no tienes dinero.
Así que, entonces, ¡vayamos al banco más cercano a pedir un préstamo! ¡Compremos cosas que nos den la imagen de "tener dinero"! ¡A darle con todo a la "venta nocturna" y a aprovechar los "meses sin intereses" en las tiendas departamentales!
¡Vamos a llenarnos de cosas y objetos! ¡Vamos a consumir a la calle! Finalmente, el que nada debe, nada tiene. Y la vida se trata de tener muchas cosas, ¿ o no es así?
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